35 localidades no tienen créditos pendientes de pago, los rebajaron en 2010 o ingresaron más de lo que gastaron
Los problemas de financiación de los ayuntamientos ahogados por los créditos bancarios y las deudas, marcan la tónica general en la provincia de Málaga. Sin embargo, un importante grupo de municipios puede sacar pecho de su gestión económica. Con ingresos superiores a los gastos generados y con un endeudamiento inexistente o en franca reducción, marcan el camino para sanear las cuentas municipales.
Un análisis de los datos de deuda viva municipal y de la liquidación presupuestaria de 2010, ofrecidos por el Ministerio de Economía y Hacienda, permite encontrar a 35 ayuntamientos con buenas perspectivas económicas. Curiosamente, la mayor parte de ellos tiene menos de 3.000 habitantes e, incluso, están por debajo de los 1.000 habitantes.
Uno de los paradigmas de la bonanza en tiempos de crisis es Benahavís, que vive unas circunstancias especiales que lo hacen sortear los problemas económicos con holgura. Este municipio no registra créditos bancarios a devolver desde 2008 y goza de un presupuesto superior a los 12 millones de euros. Esta cifra es muy importante en comparación con su población, de casi 5.000 personas. Para comparar estas cifras, su presupuesto es similar al que maneja Álora con tres veces más población (13.474 habitantes).
La clave de la buena salud de Benahavís hay que encontrarla en un núcleo urbano que no ha crecido en exceso y unas grandes urbanizaciones, orientadas a rentas muy altas, que generan unos importantes ingresos en concepto de IBI. De hecho, puede permitirse cerrar el año con déficit, como ocurrió en los presupuestos liquidados de 2010 y que registraron 230.951 euros más de gastos que de ingresos.
Igual que Benahavís, hay otros 18 municipios que no recurrieron a los créditos bancarios para cubrir sus gastos. Algunos, como Árchez, Atajate, Benadalid, Benarrabá, Cartajima, Faraján, Iznate, Jimera de Líbar, Júzcar, Ojén, Parauta y Yunquera no han requerido del endeudamiento con los bancos desde 2008, lo que le permite disponer de un amplio margen de maniobra contable a la hora de elaborar sus presupuestos.
También es verdad que muchos de ellos son muy pequeños. Benadalid es un buen ejemplo de este tipo de municipios, con apenas 265 habitantes, su presupuesto para todo 2010 no alcanzó el millón de euros y consiguió, además, recaudar unos 100.000 euros más de lo que gastó. De hecho, salvo Iznate, Ojén y Parauta, todos están por debajo de los 500 habitantes y con presupuestos que oscilan entre 1,5 millones y 722.000 euros.
Otro importante grupo de municipios ha sabido combinar una reducción de sus deudas con los bancos con unos saldos positivos en la liquidación de sus presupuestos, lo que ha desahogado de forma notable su posición financiera. Estos son 17 municipios: Alameda, Almargen, Benalauría, Benaoján, Carratraca, Colmenar, Cuevas de San Marcos, Frigiliana, Gaucín, Igualeja, Jubrique, Monda, Pujerra, Sedella, Teba, Villanueva del Rosario y Villanueva del Trabuco.
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Un análisis de los datos de deuda viva municipal y de la liquidación presupuestaria de 2010, ofrecidos por el Ministerio de Economía y Hacienda, permite encontrar a 35 ayuntamientos con buenas perspectivas económicas. Curiosamente, la mayor parte de ellos tiene menos de 3.000 habitantes e, incluso, están por debajo de los 1.000 habitantes.
Uno de los paradigmas de la bonanza en tiempos de crisis es Benahavís, que vive unas circunstancias especiales que lo hacen sortear los problemas económicos con holgura. Este municipio no registra créditos bancarios a devolver desde 2008 y goza de un presupuesto superior a los 12 millones de euros. Esta cifra es muy importante en comparación con su población, de casi 5.000 personas. Para comparar estas cifras, su presupuesto es similar al que maneja Álora con tres veces más población (13.474 habitantes).
La clave de la buena salud de Benahavís hay que encontrarla en un núcleo urbano que no ha crecido en exceso y unas grandes urbanizaciones, orientadas a rentas muy altas, que generan unos importantes ingresos en concepto de IBI. De hecho, puede permitirse cerrar el año con déficit, como ocurrió en los presupuestos liquidados de 2010 y que registraron 230.951 euros más de gastos que de ingresos.
Igual que Benahavís, hay otros 18 municipios que no recurrieron a los créditos bancarios para cubrir sus gastos. Algunos, como Árchez, Atajate, Benadalid, Benarrabá, Cartajima, Faraján, Iznate, Jimera de Líbar, Júzcar, Ojén, Parauta y Yunquera no han requerido del endeudamiento con los bancos desde 2008, lo que le permite disponer de un amplio margen de maniobra contable a la hora de elaborar sus presupuestos.
También es verdad que muchos de ellos son muy pequeños. Benadalid es un buen ejemplo de este tipo de municipios, con apenas 265 habitantes, su presupuesto para todo 2010 no alcanzó el millón de euros y consiguió, además, recaudar unos 100.000 euros más de lo que gastó. De hecho, salvo Iznate, Ojén y Parauta, todos están por debajo de los 500 habitantes y con presupuestos que oscilan entre 1,5 millones y 722.000 euros.
Otro importante grupo de municipios ha sabido combinar una reducción de sus deudas con los bancos con unos saldos positivos en la liquidación de sus presupuestos, lo que ha desahogado de forma notable su posición financiera. Estos son 17 municipios: Alameda, Almargen, Benalauría, Benaoján, Carratraca, Colmenar, Cuevas de San Marcos, Frigiliana, Gaucín, Igualeja, Jubrique, Monda, Pujerra, Sedella, Teba, Villanueva del Rosario y Villanueva del Trabuco.
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